
Hoy Chile cuenta con un déficit de carreteras cercano a los 60 mil kilómetros, lo que supone un gran desafío en cuanto a infraestructura y sustentabilidad. Para reducir este registro, la alternativa más viable seria construir carreteras con una vida más extensa, algo bastante complejo si consideramos el intenso tránsito al que son sometidos los caminos.




